¿Qué pasa cuando la guitarra eléctrica se libera de los solos de rock de los ochenta y se transforma en un lienzo de experimentación sin límites? En esta entrega de Ciudad Abierta por Ritoque FM, conversamos con el compositor y gestor cultural Felipe Alarcón para desentrañar los secretos del Festival Internacional de la Guitarra Eléctrica Contemporánea (FIGEC), una cita que busca abrir la cabeza de los auditores y desafiar las rígidas estructuras tradicionales del mercado musical.
A través de un diálogo revelador, el curador de esta gran cita regional desveló el camino que ha recorrido el festival y las novedades que trae para su esperada versión de este año:
- De la autogestión al hito de 2026: Aunque la idea de crear este espacio surgió entre 2017 y 2018 como un anhelo por mostrar una faceta de la guitarra eléctrica totalmente distinta a la comercial, consolidar el festival ha sido una tarea de perseverancia. Tras dos primeras ediciones autogestionadas en 2022 y 2023 —gracias al apoyo fundamental de universidades y del Parque Cultural de Valparaíso—, esta tercera versión representa un hito al ser financiada por primera vez por el Fondo de la Música del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
- La red global y el valor del sonido puro: Alarcón relató cómo sus viajes por el mundo le permitieron tejer valiosas alianzas internacionales. Gracias a estas redes, el festival contará con compositores y agrupaciones de primer nivel de Bélgica, Canadá y Argentina, como el belga Stefan o el emblemático guitarrista canadiense Tim Brady. Esto se traduce en una parrilla sumamente rica en la que la inmensa mayoría de las obras presentadas serán estrenos absolutos o primeras audiciones en el país.
- El «pie forzado» del 30% femenino: Como un sello de justicia y coherencia social, el festival exige en su curatoría que al menos el 30% de las obras presentadas por cada ensamble pertenezcan a mujeres compositoras. Esta imposición obligatoria busca saldar una profunda deuda histórica dentro de la música académica de tradición escrita, un espacio que históricamente marginó y discriminó a la mujer bajo el absurdo prejuicio de que «no eran aptas para ser compositoras».
- ¿Por qué los niños aman la experimentación?: El gestor cultural compartió una de las anécdotas más reveladoras de sus giras escolares por el sur de Chile: los niños pequeños suelen ser el público que más se entusiasma con la música contemporánea. Felipe explica que, a diferencia de los adultos que tienen impuesta en la cabeza la rígida estructura de una canción tradicional de pop o rock, los niños no tienen prejuicios auditivos y disfrutan del juego, el ruido y la libertad absoluta de los sonidos locos